En los últimos años, se ha observado un creciente interés por diferentes recursos que puedan contribuir a la rehabilitación de una amplia gama de patologías. En este escenario, surge la introducción de las técnicas de estimulación cerebral no invasiva (NIBS), también conocidas como técnicas de neuromodulación.
De manera simplificada, para que nosotros tengamos una función cerebral normal, es crucial mantener un nivel específico de excitabilidad cortical. Sin embargo, cuando pasamos por una situación patológica, esta puede generar cambios en este proceso y dar lugar a disfunciones.